Noviembre
Supe tus intenciones desde que me tocaste,
no entiendo por que me pregunté el origen.
Yo sabía hacia donde iba; de tí no puedo decir mucho, fue más excitante al no conocerte.
Ese todo que surgió de la nada ha crecido con mi habilidad por las bajas pasiones, tu asfixiante soledad y nuestro dolor añejo.
El sabor perfecto de la sangre en mezcla de nuestros labios. De nada me arrepiento.
Me culpas de un crimen pasional: por torturarte de deseo.
Que esperas de mí? Mi pregunta sin respuesta.
Por tí puedo irme al infierno, derretirte en mi bajo centro y derramarte en mi seno.
Por tí puedo arder en el fuego que crece en esos momentos.
Y ser tu objeto no me llena de culpas sino de pervertidos sentimientos que rasgan mi espalda queriendo salir y tomarte con locura.
Comienza de nuevo:
Beso; sólo un beso.
Y entonces se transforma. Se hace tuyo mi cuerpo.